La Biblioteca Mongui Maduro

La Biblioteca Mongui Maduro (MML) es una biblioteca de investigación líder con sede en Curazao. MML es un centro de recursos invaluable para los investigadores debido a su colección única sobre la herencia judía de Curazao y la historia social y cultural de Curazao.

Cuando la gente escucha la palabra biblioteca, le vienen a la mente largas pilas de libros o tal vez estantes de revistas, pero MML es un tipo diferente de biblioteca. Por supuesto, los libros son parte de la colección, pero además de esto, se guarda una amplia gama de otros materiales valiosos en el edificio de última generación de MML. Entre estos materiales, el investigador no solo encontrará fotos históricas, sino también programas de teatro, tarjetas de invitación, partituras musicales y muchos otros elementos cotidianos. Algunos de estos artículos datan del siglo XIX y, por ello, tienen un valor incalculable para aquellos interesados en la vida social y cultural de Curazao a lo largo de los siglos.

MML comenzó como la colección privada de Salomon Abraham Levy Maduro (1891-1967) cuyo apodo era Mongui. Mongui era un destacado empresario judío sefardí y miembro de una familia muy conocida y establecida desde hace mucho tiempo en la isla. A una edad temprana, Mongui quedó fascinado con la búsqueda de información sobre la edad de su isla natal. Cuenta la leyenda que tenía alrededor de 13 o 14 años cuando empezó a adquirir periódicos. Pronto descubrió que no había una persona o biblioteca que recopilara artículos publicados anteriormente en o sobre Curaçao. Entonces, decidió llenar ese vacío construyendo sus propias colecciones.

Tras la muerte de Mongui en 1967, su hija Ena Dankmeijer-Maduro (1920-2016) dedicó su vida a la continuación y preservación de las colecciones de sus padres.

En 1974 estableció la Fundación Mongui Maduro en memoria amorosa de su padre, la cual presidió hasta su muerte. Se aseguró de que la colección se ampliará visitando bibliotecas y librerías de antigüedades de todo el mundo. También se educó en biblioteconomía básica e incluso quedó fascinada con las computadoras e Internet en la década de 1980. Lo que es más importante, "Shon Ena" inició y supervisó la construcción del pabellón de la biblioteca de última generación en el que se alojan las colecciones en condiciones ideales de temperatura. Gracias a los esfuerzos de la familia Maduro y un equipo de bibliotecarios profesionales, en 2022 la MML sigue siendo el lugar al que acuden escritores, investigadores, estudiantes y todos aquellos que estudian la fascinante historia de nuestra isla.